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It: Un Mes Después – Versión Extendida

Bien parece ser que el payaso bailarín no se quedó por mucho tiempo después de todo, o al menos la euforia se fue flotando y no parece regresar.

It se perfilaba como uno de los estrenos más esperados de todo el año y después de ver las primeras fotos de Pennywise y un avance que nos dejó muy emocionados por el filme, simplemente quedó un poco olvidado.

No fue sino hasta la Comic-Con de San Diego donde una experiencia en VR nos adentró un poco más a todo el ambiente que sería la película junto con un vistazo exclusivo para aquellas personas que hicieron horas y horas de fila afuera de un teatro para ver parte del filme.

En septiembre fue cuando por fin tuvimos la película en nuestras salas y con críticas mucho más que favorables; prácticamente adoraban a la película en comparación con la miniserie de los 90’s.

Pero después… ¿Qué sucedió? La fiebre por esto duró no más de dos semanas y poco a poco empezaron a salir los trapos sucios a la luz; que el payaso daba más risa que miedo, algunos de los actores exageraban un poco su papel o principalmente que los ochentas estaban incrustados de una manera exagerada en la cinta (lo cual en mi opinión es muy sujeto a debatir).

Ya con poco más de un mes después del estreno y con la gente concentrándose en otras cosas, considero que es el momento oportuno de por fin darle un veredicto a esta película y analizar al filme desde un punto de vista completamente objetivo, dejando toda crítica atrás y hacer la menor (o nula) comparación posible ante la miniserie de los 90’s.

¿Es o no una película de terror?

Lo correcto es decir que es una película que recae en el género “Coming of Age” mucho más que en el de terror; los personajes tratan de enfrentar una situación durante una etapa muy específica de sus vidas y una vez que lo superan, sus vidas ya no serán las mismas (hasta que la entidad regrese).

Para los que no están familiarizados con el término antes mencionado, este género por lo general se caracteriza por mostrarnos un crecimiento psicológico y moral del (o en este caso los) protagonista(s). Películas como The Breakfast Club, Almost Famous, Boyhood y la más evidente que sería Stand By Me, son los ejemplos más claros que encontramos en este género.

Aunque sea una Coming of Age, no podemos negar los elementos de terror que encontramos en el filme; al fin y al cabo son niños enfrentando sus miedos, y la verdad es aquí donde la película destaca bastante porque las imágenes que presenta son un poco perturbadoras para alguien que no conoce nada de la obra. Quizás no pueda provocarnos asco, pero los jumpscares son muy bien apreciados.

 

El Payaso

Pennywise como tal no tiene una forma definitiva, si conoces la mitología que maneja Stephen King dentro de esta y sus demás obras entenderás perfectamente mi punto. El hecho de adoptar la forma de payaso es solamente una de sus múltiples maneras para atraer a sus víctimas. Aquí si me veo un poco forzado en hacer la comparación con Tim Curry, ya que hay una diferencia muy clara desde el diseño de los payasos hasta en su forma de ser.

Curry jugaba a ser el payaso más tradicional / divertido y hace 27 años funcionaba bien, hoy en día quizás por el mismo feeling de la película estaría muy fuera de lugar el tener al Pennywise de Curry, así como sería demasiado extraño ver al de Bill Skarsgård en la versión noventera, ya que la versión que él interpreta tira a ser mucho más terrorífica y si causa gracia pero de una manera diferente a la de Curry.

Ahora bien, ¿Cuál es mejor? La respuesta queda al gusto del cliente, en lo personal me voy más con el de Skarsgård, para el tipo de historia que cuenta funciona mucho mejor y, a decir verdad, disfruté mucho más esta versión que la miniserie aunque hayamos visto solamente la primera parte, con una secuela que ya está confirmada.

Los Perdedores

En este punto es donde considero que la versión nueva es definitivamente superior sin lugar a duda; no le quito el mérito a la miniserie puesto que podemos ver a un joven Seth Green haciéndola de un joven Richie y a Jonathan Brandis (D.E.P) interpretando al joven Bill, justo cuando Brandis estaba en el mejor punto de su carrera.

Sin embargo, algo que Andrés Muschietti logró captar perfectamente es la esencia completa del Loser’s Club. Estos niños no solamente lograron tener una química excelente en la pantalla, sino que también fuera de ella. Jaeden Lieberher hace un gran esfuerzo en la tartamudez de Bill y su actuación en general es muy buena.

 

 

De los jóvenes talentos considero que tanto Jack Dylan Grazer (Eddie) como Finn Wolfhard (Richie) son los más resaltados en todo el filme; y no digo que opaquen a los demás protagonistas, pero son los que por lo general nos causaron más
risas y que sirven como el comic-relief de la película, sobre todo Wolfhard que sus chistes pueden o no pueden darte risa.

 

Ahora bien, el resto del reparto infantil tiene muy buenos momentos individuales, sobre todo Beverly, quien su caso familiar en particular es bastante fuerte y llega a tener un momento verdaderamente perturbador justo antes de entrar en el tercer acto. El personaje de Stanley pudo haberse aprovechado un poco más, ya que su miedo con un cuadro en específico es algo que se pudo haber abarcado más a profundidad y conocer un poco el trasfondo de por qué el personaje es como es, ademas de tener a Wyatt Oleff (joven Starlord) en el papel quien lo hizo más que bien en su actuación.

Mike está un poco apartado del grupo durante gran parte de la película pero eso hace al personaje mucho más interesante; y el hecho de haberle dado a Ben el ser ahora el niño que investiga toda la historia de Derry puede ser arma de doble filo, ya que (spoiler) es Mike quien se encarga de unir a los Perdedores 27 años después.

El resto de Derry

La comunidad de Maine siempre ha sido muy característica en las novelas de King, pero específicamente en It el pueblo siempre se ha mostrado separado de lo que los niños pueden ver; pero en esta versión por razones más obvias se nos presentan a algunos personajes de una manera un poco más terrorífica, como por ejemplo el papá de Beverly quien nos muestra que puede ser alguien abusivo y quizás un poco más…

Los bullys de la cinta tienen un poco mejor de desarrollo que en la miniserie; puede ser que tengan el estereotipo ochentero en algunos aspectos pero lo que podemos rescatar de ellos es el contexto de Henry Bowers, el hecho de que veamos que su padre lo avergüenza frente a sus amigos lo motiva más a tener un mayor odio que alimentado por la manipulación de Pennywise nos conduce a un resultado bastante interesante.

Fuera de ahí quizás la única persona que tiene un poco más de relevancia en el contexto de los adultos es la mamá de Eddie, quien a diferencia de mostrarse manipuladora como se plantea en la novela, aquí nos la presentan un poco más ambientada con los ochentas, con todo y ropa deportiva incluida.

La ambientación

La diferencia que es más notoria es el cambio de la época en la que se desarrolla la primera parte; quizás sea coincidencia (o no) que se hay seleccionado la década de lo 80, ya que con el auge de toda esta moda retro que ha estado surgiendo últimamente es un poco más apelado a las necesidades de la audiencia.

Y no es que los cincuenta sean una mala época, en la obra original está ambientado en esa década pero hay que considerar que King empezó a conceptuar la idea del libro desde finales de los 70, por lo que relata miedos o cosas que a él le tocaron vivir durante su infancia.

La ciudad de Derry es una de las más usadas por King en sus novelas.

Para que tengas un poco más de contexto, King nació en 1947 y la novela original ocurre en 1957 y 1958, por lo que la edad de los personajes en el libro va un poco de acuerdo con la edad de King durante esa época.

Quizás algunos sientan que con todo el fenómeno que fue Stranger Things se tenía que adaptar la novela a una época más moderna para tener mayor alcance, pero la verdad es que no es así; a pesar de que tanto la serie de Netflix como It cuentan con la participación de Finn Wolfhard, el joven actor filmó primero sus escenas como Richie Tozier mucho antes de convertirse en Mike Wheeler, por lo que el filme ya tenía visualizada su trama en la década de 1980 desde tiempo atrás.

Retomando las necesidades de la audiencia, considero que fue necesario adaptar la historia a una época que la gente que leyó la novela y vio la miniserie pudiera recordar y asociar con su infancia / adolescencia, con tal de generar este sentimiento de nostalgia.

Al menos de manera personal no sentí que nos tuvieran que recordar a cada rato que estábamos en los ochentas; hay referencias demasiado obvias como New Kids on the Block pero fuera de ahí no hay más de esos elementos que tienen que decir en voz alta “mira, los ochentas eran cool, por lo tanto todo es retro”.

Podemos encontrar muchas referencias a otras obras de King, quizás no te las pueda enlistar todas pero hay varios sitios de internet donde te las desglosan con todo y explicación, lo cual para los fans del maestro del terror es más que bien apreciado el gesto.

El veredicto

La película funciona muy bien, quizás sea de las que más ha agradado al público respecto a adaptaciones de King, pero eso no hace que se haya ganado cierto repechaje por parte de uno que otro individuo.

El filme no es malo, eso hay que entenderlo, no hay que entrar con las expectativas de morirnos de miedo porque no es una película de terror en forma; tiene elementos de terror que ciertamente nos pueden dar uno que otro salto, más nunca logra concretarse como un Viernes 13 o Pesadilla en la Calle del Terror. La película es un “Coming of Age”, pero uno en donde tienes que vencer a una entidad antigua que se dedica a matar niños con tal de cumplir su necesidad de hambre.