Columnas

El abismo de los remakes Live Action. – Aula A113

Hace unas semanas me encontraba con mi sobrina de 5 años en mi casa, ella jugaba y yo la cuidaba. De repente le dio por querer ver una película de la colección de DVDs y Blu-rays de Disney que tengo, y para mi sorpresa, la elegida fue Cenicienta. Mi sobrina no suele prestar atención a ninguna película que no sea Moana, por lo que me preparé para que se aburriera y la dejara a los cinco minutos. Pero esto no pasó. Ella se sentó y prestó atención a todo lo que pasaba, se reía de los chistes, incluso me hacía preguntas. Una niña, que nació en 2011, viendo y disfrutando de una película hecha en 1951. Me conmoví profundamente, y recordé las palabras de una compañera mía hacía unos pocos días: “Los remake Live Action de Disney están hechos para que las generaciones nuevas vean los clásicos”. Y sin embargo ahí estaba mi sobrina, sin necesidad de CGI forzado ni de actores de carne y hueso ni canciones pop hechas a medias para enamorarse de Cenicienta. Y no puedo evitar preguntarme… Bueno, y entonces, ¿para qué rayos nos sirven los remakes Live Action?

De verdad que he intentado darles el beneficio de la duda, pero el único remake Live Action que siento ha podido tener un poco de brillo propio es “El Libro de la Selva”. “Maléfica” fue aburrida. La Bella de “La Bella y la Bestia” distraía por lo autotuneada que estaba. “La Cenicienta” estuvo más que plana, tanto que la mejor parte de ella, más allá de la dirección de arte, fue que el Príncipe al menos tenía algunos diálogos. Y cuando anunciaron un remake “LIVE ACTION” ̶̶ ¿Desde cuándo el CGI es Live Action? ̶̶    del “Rey León”, simplemente perdí toda la fe en la humanidad. Ciertamente hay problemas mucho más importantes en el mundo, pero las películas animadas siempre han sido ese refugio que nos protege de la oscuridad de la realidad, y ahora no puedo ver “Dumbo” sin temer por lo que será de él en manos de Tim “arruiné Alicia en el País de las Maravillas” Burton. Es una vida tormentosa.

Los remakes por sí solos no son algo malo, sirven para actualizar historias para darles un tono más fresco que pueda resonar con personas más jóvenes, y los mejores se suelen adaptar a una manera de hacer cine que es completamente diferente a cómo se hacía en el año de la original. Ejemplos de remakes exitosos de Disney son “Un Viernes de Locos” y “Juego de Gemelas”, que muchos ni siquiera saben que son remakes de películas más viejas, porque han sido debidamente actualizadas y adaptadas. Sin embargo, la transición de animación a Live Action no es tan sencilla, y definitivamente no es algo que se adapte bien a cualquier proyecto. Aunque esto a Disney no le importe en absoluto.

Cuando se hace una película y se escoge la animación para la ejecución de la misma, debe ser con la intención de poder manipular el universo del filme, de diseñar mundos completamente nuevos, a los que el toque animado les de vida realmente. Cambiar esto a un medio Live Action quita mucho de su esencia, porque si la película hubiera sido mejor con actores reales, no se habría hecho en animación para empezar. Ni siquiera las nuevas tecnologías que sirven para que las cosas se vean “más realistas” lo justifica, si el propósito fuera hacerla realista, la película jamás hubiera sido animada.

Lo peor del asunto ni siquiera es que cambiar la animación por Live Action absorba el alma de las películas -cual dementor-, sino que la razón por las que son realizadas ni siquiera es la razón debida. A este punto en que Disney tiene 21 proyectos de remakes Live Action en su futuro, es muy obvio deducir que el verdadero motor de éstos no es traer las historias clásicas a un público nuevo, al diablo con eso, sino que quieren lucrar con la nostalgia y el morbo de la gente por ver cómo los clásicos son deformados -que los pequeños tengan una película más moderna de un clásico viene siendo como la prioridad número 35 en la lista de prioridades del estudio-. Esto no es lo que el cine debe ser, las películas no deben ser realizadas para jugar con películas ya hechas, el cine debe ser original, o al menos lo suficientemente original para que pueda ser considerado como algo nuevo, como todo remake decente debe ser.

Si pudiera pedir que los próximos remake Live Action de Disney fueran cancelados, lo haría en un instante. Soy de la firme creencia que los niños no necesitan versiones nuevas de películas ya hechas, las películas ya hechas son más que suficiente, y mi sobrina podría decirles todo al respecto.

La incómoda transición de animación a Live Action y la vil necesidad de lucrar con películas que ya han sido exitosas son las razones por las que los remakes Live Action deberían ser detenidos de una vez por todas. Sin embargo, al final de todo, aunque nadie los pidió, y nadie los quiere realmente, todos los veremos. Porque así somos, y Disney, más que nadie en el mundo, bien lo sabe.

Acerca del autor

Gina Güemes

Cinéfila y Disney Nerd, amante de los idiomas, los libros y el lenguaje en general. Ravenclaw. Jedi. Libra. INFP.
"It's kind of fun to do the impossible" - Walt Disney.